El estilo de vida de la gente se ha visto alterada por la rutina, estrés, sedentarismo, incrementando su ritmo de manera acelerada y desenfrenada. Por estas y más razones se han visto frustrados sueños, metas, anhelos, pues la práctica habitual de las actividades del día a día, han convertido a las personas en conformistas, sin ganas de arriesgarse a hacer algo nuevo y diferente como visitar lugares alejados de la ciudades transmitan paz y tranquilidad. Hace falta desconectarse del modo de vida agobiante que se lleva para comenzar a relajarse y encontrarse con el  ser interior y conectarse con la madre tierra y la naturaleza.

TEMAZCAL

La palabra temazcal proviene del idioma nagual que quiere decir baño en casa, estos son rituales utilizados en medicina tradicional, son realizados en baños construidos de adobe o piedra con forma estructural circular, en su interior se introducen rocas volcánicas que con anterioridad han sido calentadas en una fogata, una vez realizado este proceso se esparcen sobre las piedras, especias como palo santo y copal para luego derramar agua y de esta manera producir vapor, el elemento principal de la ceremonia. El uso del temazcal no sólo ha sido terapéutico sino también es una curación religiosa que va más allá de lo físico pues involucra la parte espiritual.

Gracias a la tradición de distintas comunidades y a un temazcalero (persona preparada para guiar la ceremonia), esta práctica ha sobrevivido al transcurrir del tiempo.

TEMAZBAMBA: UN REENCUENTRO CON LO NATURAL

Vilcabamba, un cantón con una diversidad de flora y fauna, con un ambiente tranquilo, habitantes locales y extranjeros,es conocida como el “Valle de la longevidad”, pues sus pobladores superan la edad de cien años.

Por su clima acogedor y tranquilo, es un lugar muy visitado por turistas y que muchos de ellos hacen de este lugar su nuevo hogar, pues se sienten atraídos por los hermosos paisajes, tranquilidad y la amabilidad de su gente.

“Mandango”, el cerro que guarda una historia de espiritualidad y naturaleza del hombre, invita a la meditación para establecer una conexión entre la fuerza interior con el ser humano y el ecosistema. Este valle muestra su juventud, alberga muchas culturas y sus tradiciones con el tiempo irán trascendiendo a sus habitantes.

DOMOS: CONSTRUCCIóN DE UN ALTAR A LA TIERRA

Los domos son considerados como el útero de la madre tierra, ahí convergen los cuatro elementos naturales: agua, fuego, tierra y aire.

Para la construcción de estas cúpulas, primero el terreno debe estar preparado para el levantamiento de las mismas; los surcos orbitales que se realizan en el suelo se complementan con una base de piedras que dará estabilidad a la estructuras. Los sacos rellenos de adobe y cemento se colocan formando escalas geométricas para ir creando el domo. Se continúa con este procedimiento hasta  terminar las construcciones. El interior de cada domo se ajusta a las necesidades básicas, convirtiéndose en un refugio lleno de armonía para vivir en colaboración con la calma y el silencio.

Los domos son utilizados para realizar el ritual del temazcal. Para realizar esta ceremonia, en su interior se emplean los cuatro elementos de la naturaleza. El agua es el componente purificador que limpiará y sanará el cuerpo, mente y espíritu; las piedras volcánicas representan la tierra y son consideradas como los abuelos, seres portadores de sabiduría y conocimientos; el fuego se encuentra representado por la fogata, elemento que reaviva el espíritu y la llama vital del corazón del participante; el aire está representado por la respiración del individuo, este recurso activa y convierte al resto de elementos en uno solo, despertando las propiedades curativas de cada uno.

 

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