En la vida cuando menos te lo esperas, recibes una puñalada en la espalda de personas a quiénes creías leales y sinceras.

Confiar demasiado en las personas es lo menos adecuado que se debe hacer, bueno, desde mi punto de vista. Es que así es cómo pienso, después de creer y confiar en personas de la propia familia, quienes se suponen que conocen y entienden más que nadie lo difícil que es la vida, solo muestran una máscara de mentiras e hipocresía.

Así nos sucedió a mi tío Yobany y mi persona. Tener una relación de confianza, respeto y gratitud entre hermanos debería ser fundamental en una familia, en momentos difíciles y buenos, apoyarse el uno al otro sería lo correcto. Mi tío en estos momentos se encuentra en una encrucijada, nunca imaginó recibir una traición de su hermana.

Estas acciones o situaciones te llevan a desconfiar de todas las personas incluso, dudar de nuestra propia sombra. No se cree en palabras, sino en hechos que significan sinceridad y honestidad de una persona.

La mejor decisión que se puede tomar, es optar por alejarse e ignorar, así de simple. De este modo vamos a lograr tener tranquilidad en nuestra vida. No hay que amargarse ni dañarse la vida por personas así, al fin y al cabo, todos rendiremos cuentas a Dios de todo lo que hicimos en este mundo y será Él, el encargado de hacer justicia. Todo es cuestión de tiempo y paciencia, no hay que desesperar.